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El equipo de Ilewasi participó en un nuevo
Training Course del 18 al 26 de marzo en Rumanía. Allí, las representantes Cristina, Emma, Fatemeh y Julia vivieron una
experiencia intensa de aprendizaje, intercambio cultural y crecimiento
personal.
A continuación, comparten en primera persona lo
que significó para cada una formar parte de esta aventura.
Fatemeh Sanaatian:
A4Action Rumanía siempre ha sido, para mí, un
ejemplo admirable de profesionalidad, paciencia y amabilidad. En cuanto vi que
estaban organizando otro proyecto, le pedí a Maripaz que me incluyera de nuevo
en el equipo.
Siempre estoy agradecida a ILEWASI, tan llena de
energía y vida, por darme la oportunidad de vivir nuevas experiencias. Este año
volví a ser huésped en el pequeño, acogedor, tranquilo y muy limpio hotel Draga
Maria. Al comer allí, podía sentir la experiencia de miles de cocineros a lo
largo de la historia y la magia de comprender y combinar sabores.
Fui a este viaje con muchísima ilusión y
entusiasmo, y regresé a España con una gran cantidad de información nueva,
experiencias enriquecedoras y nuevos amigos. Poder pasar unos 9 días en un
espacio, junto a personas con culturas y personalidades diferentes, trabajando
y aprendiendo en paz, es una experiencia realmente única.
Siento que he enviado un pedacito de mi corazón
con el equipo sonriente, curioso y lleno de energía a Grecia, la cuna de la
civilización europea. Otra parte de mi corazón está en Francia, con esa
generación Z tan encantadora. E incluso con las hermosas hermanas de Neftali,
cuya foto vi y de repente sentí como si fueran mis propias hermanas. Un
pedacito de la amabilidad de mi corazón late ahora en Bélgica, junto a personas
motivadas, amables y con las que da gusto conversar. He dado otra parte de mi
corazón a las chicas encantadoras y motivadas, para que la lleven con ellas a
Italia, la tierra del sol y el arte.
¿Hace falta decir que he dejado una gran parte de
mi corazón en la hermosa Rumanía, entre personas trabajadoras, creativas,
amables y hospitalarias? Personas que elevan mis estándares cada vez más.
Y, por último, el querido equipo español. Un
equipo lleno de creatividad, paciencia, madurez y amabilidad. Aunque ya conocía
a todos y había trabajado con ellos antes, esta fue mi primera experiencia
viajando con ellos, y me confirmó algo: tengo un talento especial para elegir
bien a las personas en mi vida. Con ellos siempre me he sentido segura y
comprendida.
Os digo una cosa: todo el mundo necesita a una
Emma en su vida, quien pueda reír sin parar, hablar libremente y llenarse de
energía. A una Cristina, con quien puedes sentarte durante horas, tomar café y
hablar de todo—desde poesía y literatura hasta geografía y política—dejando que
sus palabras se integren poco a poco, como el sabor del café. Y a una Julia,
atenta a todo, fiable, única, cercana y siempre presente en el momento justo.
Necesitas a una Julia en tu vida para confiar en su sabiduría y su mirada.
En resumen, si estáis buscando amistades para
toda la vida, mirad bien a mi alrededor.
Cristina
Calvo:
¿Alguna vez
te has preguntado cómo sería asistir a un curso sobre algo que realmente te
apasiona? Imagina, además, hacerlo junto a otras 25 personas de distintos
países y edades, en algún rincón de la Unión Europea… y con todos los gastos
cubiertos.
Era mi
primera vez viajando a Rumanía y participando en un Training Course y,
sin dudarlo, lo repetiría una y mil veces. Ha sido una experiencia
profundamente enriquecedora que me ha permitido conectar con la generación Z,
adquirir herramientas para comunicarnos entre generaciones y diseñar
actividades creativas muy valiosas para el ámbito educativo, tanto formal como
informal.
Pero no todo
fue trabajo. También tuvimos la oportunidad de perdernos por las calles de
Brașov, saborear la gastronomía tradicional rumana y compartir la riqueza
cultural de cada persona que formaba parte del programa.
Esta
experiencia me ha recordado que existen infinitas formas de hacer las cosas y
tantas perspectivas como personas en el mundo.
Cuando se combinan la
diversidad, la creatividad y el trabajo en equipo, un Training Course deja
de ser solo un curso para convertirse en una experiencia verdaderamente
inolvidable.
Emma Navarro:
Del
18 al 25 de abril tuve la oportunidad de participar en un Training
Course en Predeal, Rumanía, una experiencia que sin duda recordaré
siempre. Durante esos días compartimos formación con personas de diferentes
países europeos como Grecia, Francia o Bélgica, lo que hizo que el aprendizaje
fuera aún más enriquecedor gracias a la diversidad de perspectivas.
El
objetivo principal del curso fue el diseño de actividades creativas e
innovadoras aplicadas al ámbito educativo. A lo largo de la semana trabajamos
en equipo, desarrollando propuestas originales que fomentan la participación,
la inclusión y el aprendizaje significativo. Fue muy inspirador ver cómo, a
pesar de venir de contextos distintos, éramos capaces de crear juntos ideas tan
interesantes.
Sin
embargo, no todo fue trabajo. También tuvimos la oportunidad de disfrutar del
entorno y conocer lugares emblemáticos como la ciudad de Brașov y el famoso
Castillo de Bran, lo que hizo la experiencia aún más completa y especial.
Más
allá de los conocimientos adquiridos, me llevo el haber conectado con personas
increíbles, haber compartido momentos únicos y haber crecido tanto a nivel
personal como profesional.
Sin duda, esta experiencia me ha enriquecido
muchísimo y me ha dejado con ganas de seguir participando en proyectos
similares en el futuro.

Julia Alaimo:
No había terminado ni mi primera semana de
prácticas en Ilewasi cuando ya me estaban invitando a participar en un proyecto
de Erasmus+ en Rumanía. No lo dudé ni un segundo: me hacía muchísima ilusión
vivir la experiencia y conocer otro país. Esta vez se trataba de un Youth
Training dirigido a trabajadores juveniles, enfocado en fortalecer nuestras
capacidades para acompañar a jóvenes de entre 16 y 30 años en un mercado
laboral en constante cambio.
Desde España viajamos cuatro representantes:
Emma, Fatemeh, Cristina y yo, rumbo a Predeal, donde tuvo lugar el proyecto del
18 al 26 de marzo. Fue una experiencia que me sacó de mi zona de confort y me
regaló mucho más de lo que esperaba: nuevas perspectivas, culturas, comidas, y
personas increíbles. También fue una oportunidad muy bonita para conectar más
con mis compañeras de Ilewasi, Emma y Fatemeh, y conocer a Cristina, que recién
empieza el Máster de Paz que yo estoy terminando.
Durante el proyecto, a través de métodos de
educación no formal, trabajamos sobre competencias claves para el mercado
laboral y exploramos los megatrends que marcarán el futuro del empleo.
Participamos en actividades muy enriquecedoras como el World Café, dinámicas
creativas como la creación de videos sobre megatrends, y espacios de reflexión
profunda utilizando herramientas como el ikigai o el “arcoíris” para analizar
nuestro perfil personal y profesional. Todas estas herramientas serán muy
útiles para acompañar a jóvenes en la ciudad en sus propios procesos de
orientación y búsqueda laboral.
Me llevo inspiración, amistades y muchas ganas de
seguir construyendo espacios donde lxs jóvenes puedan descubrir y trazar su
camino.
Si estás pensando en hacer un Erasmus, no lo dudes un segundo y hazlo. Son experiencias que te abren la cabeza, el corazón… y muchas puertas.